divendres, 14 de novembre de 2008

Necesario recuerdo sobre el pueblo saharaui
JOSÉ IBARROLA
Han pasado 33años. ¿Es necesario recordar que el 14 de noviembre de 1975 el último gobierno del dictador Franco, presidido por Carlos Arias Navarro, el del hipido mortuorio, firmó unos acuerdos con el reino de Marruecos y Mauritania, por los que se hacía entrega del Sahara Occidental con sus gentes y sus recursos, entonces bajo la responsabilidad colonial de España? ¿Es necesario recordar que, mientras se preparaban los documentos para la firma, los ejércitos marroquíes invadieron, saquearon, y ocuparon el Sahara Occidental? ¿Es necesario recordar que el Sahara Occidental no es que haya sido colonia española durante más de cien años, sino que no ha dejado de serlo, por cuanto desde 1962 España viene incumpliendo sistemáticamente la legislación que en materia de descolonización se contiene en el Derecho Internacional, cumplimiento requerido por las pertinentes disposiciones de la ONU, por las resoluciones de su Consejo de Seguridad, así como de la propia Cámara de los Diputados de España? ¿Es necesario recordar que, tras la invasión marroquí y la humillante retirada del ejército español, el 27 de febrero de 1976, legitimado el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saquia el Hamra y Río de Oro) como único representante del pueblo saharaui, se proclamó la RASD (República Árabe Saharaui Democrática), que dirigió durante 15 años una guerra no concluida, atendió a los suyos a lo largo de un éxodo trágico, atacados por bombas de napal, fósforo blanco y de fragmentación, y bajo cuya orientación se organizaron los campos de refugiados en la hamada argelina de Tinduf? ¿Es necesario recordar que una parte del pueblo saharaui sufre el exilio en campos de refugiados, mientras que otra parte, sus familias, separadas por ocho muros que suman 2700 kilómetros, padecen persecución, tortura, cárcel, muerte y desaparición en las ciudades ocupadas? ¿Es necesario recordar que la resistencia del pueblo saharaui está a prueba de injusticias e ilegalidades, porque la legalidad y la justicia están de su parte? Si los gobiernos de España han abundado en la traición ininterrumpida durante 33 años; si la ocupación, por la fuerza, del Sahara Occidental dura 33 años; si la guerra no ha concluido después de 33 años; si la ONU viene siendo desoída desde hace 33 años por los gobiernos de España y la comunidad política internacional; si en las ciudades del Sahara Occidental, ocupadas por fuerzas marroquíes, los saharauis son víctimas de atentados contra los derechos humanos, día tras día, y van 33 años; en fin, si en los campamentos de refugiados mujeres, hombres, niños y ancianos resisten transcurridos 33 años, cada vez peor atendidos, entonces sí es necesario recordarlo. Es necesario recordárselo, en primer lugar, a los gobiernos democráticos españoles de turno, toda vez que España es, no meramente responsable, sino la culpable de que la justicia y la legalidad no rijan para el pueblo saharaui. El penúltimo gobierno de España, en boca de su presidente, el señor Rodríguez, exigió al gobierno de Israel el cumplimiento de la legalidad internacional en su conflicto con el pueblo palestino, pero no se exige a sí mismo su cumplimiento con el pueblo saharaui. Y fue el penúltimo gobierno de España, tras sacar pecho su presidente, el señor Rodríguez, el que retiró las tropas españolas de Irak, pero es el mismo gobierno que vende armas, cuando no las regala, al ejército y policía marroquíes, que se emplean contra el pueblo saharaui. Es necesario recordárselo a los militantes de los partidos que alternativamente gobiernan en España. Son muchos los que, a pesar de sus carnets, defienden la causa saharaui, y no son pocos los que, precisamente por sus carnets, además ostentan cargos de representación pública, cargos de los que hacen su causa. Flagrante esquizofrenia política con el pueblo saharaui como síntoma. Es necesario recordárselo a la sociedad española, cuya solidaridad humanitaria con el pueblo saharaui está fuera de duda, pero cuya implicación política no es tan diáfana. Con la primera se contribuye a mitigar, siquiera mínimamente, la dureza del refugio, pero sin escapar de él. Sólo la segunda puede propiciar, mediante acciones oportunas, que impliquen a militantes y cargos públicos afectos, a un cambio de orientación por parte de los gobiernos de España, que conduzca a establecer las condiciones de posibilidad para la celebración de un referéndum de autodeterminación, que no otra es la solución, única, contemplada en la legislación internacional, y que la ONU auspicia. Es necesario recordárselo a la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Pueblo Saharaui, que desde hace 33 años considera como un triunfo de su gestión el que cada mes de noviembre (este año será el día 15) se manifiesten en Madrid 30000 personas, VENIDAS DE TODA ESPAÑA, para recordar la firma de la entrega del Sahara Occidental a Marruecos. Es necesario recordárselo a cuantos organizan EUCOCOs y Conferencias Internacionales (son los mismos) con la situación del pueblo saharaui como contenido. Es en esos foros donde desde hace 33 años se viene recordando lo que en este escrito se recuerda y se considera necesario recordar, si bien aquí con el fin de que se replantee un discurso que plantee actuaciones no ensayadas. Para no tener que recordarlo, año tras año, durante 33 años más.