divendres, 8 de maig de 2009

Javier Corcuera: "Algún día el festival se hará en un Sahara libre"

La sexta edición del Festival Internacional de Cine del Sahara arrancó el miércoles. Charlamos con su director, el cineasta Javier Corcuera.

¿Cuándo empezó su interés por la causa saharaui?

Conocía el tema desde hace muchos años, pero fue después de rodar La espalda del mundo cuando se pusieron en contacto conmigo. Fueron ellos los que me llamaron para intentar hacer un documental sobre su situación; al no ser viable empezamos a manejar la posibilidad de organizar un festival que, finalmente, se hizo realidad en 2004.

¿Cómo ha evolucionado el evento?

La primera edición fue mucho más pequeña, y ahora hasta tenemos problemas para acreditar a tanto medio y aceptar a tantos actores y directores. El apoyo del cine español se ha consolidado por completo.

¿Cuánta gente vendrá de España?

Este año serán más de cuatrocientas personas. El impacto mediático que hemos alcanzado es bastante alto, y existe una gran solidaridad con los saharauis en España. Nuestro objetivo, que es presionar al gobierno español para que participe en una solución, se ha consolidado, y gracias a la presencia de invitados como Bardem y Manu Chao, que estuvieron la pasada edición, también tenemos más relevancia internacional.

¿Qué otros retos tiene el festival?

No sólo queremos proyectar películas y tener repercusión mediática, sino también ofrecer formación a los jóvenes saharauis. Los talleres que ofrecemos han sido sólo una experiencia previa antes de crear una Escuela de Cine que empieza a construirse este año.

¿Qué supone esa escuela?

Cursos de cine de un año. Los que lo completen podrán, después, continuar sus estudios en escuelas. Ya hemos llegado a un acuerdo con la escuela cubana de San Antonio de los Baños y otras universidades africanas.

¿Cómo se financia el festival, y qué presupuesto tiene?

No sé la cantidad exacta, pero no mucho más que lo que implica traer desde España a unas 400 personas. En cuanto a la financiación, la obtenemos del Instituto de Cooperación Española, el Ministerio de Cultura y el Frente Polisario, principalmente.

¿No es absurdo que participe el Ministerio cuando, al mismo tiempo, es el gobierno español uno de los responsables de que exista el campo?

Efectivamente, pero al menos ese dinero, que han aportado los ciudadanos con sus impuestos, es destinado a una causa con la que solidarizan muchísimos españoles. No es un problema de este gobierno sino de todos, que se han ido transmitiendo el problema pero nunca aportan soluciones. Ahora estamos terminando de recoger quinientas mil firmas para que el ejecutivo de Zapatero reconozca el estatus diplomático del Gobierno del Frente Polisario.

¿Cómo se manifiesta esa presunta solidaridad del ciudadano español con la causa saharaui?

Por ejemplo, con la campaña Vacaciones en Paz, con la que más de diez mil familias españolas acogen durante el verano a un niño. Es algo importante: les evitamos sufrir temperaturas de más de cincuenta grados, conocen otra cultura y, sobre todo, se convierten en los mejores embajadores del pueblo saharaui. Además, mejoran su español, que sigue siendo una lengua perfectamente hablada por los jóvenes saharauis.

¿Cómo reciben los refugiados el evento?

Con mucho cariño, esfuerzo y la vitalidad con la que lo afrontan todo. Gracias a este festival, además, pueden sentirse algo menos solos.

¿Colabora con ustedes alguna organización local?

Por supuesto: el festival es una coproducción entre España y los saharauis. Gran parte de las tareas organizativas parten de aquí, y el Ministerio de Cultura local participa activamente.

¿Cómo es dirigir un festival que sueña, precisamente, con dejar de celebrarse?

Porque algún día no se celebrará en medio del desierto sino en un escenario más justo: un Sahara libre, democrático, independiente y con salida al mar.BIO. Madrileño de adopción y nacido en Perú, Javier Corcuera ha codirigido La guerrilla de la memoria e Invisibles, entre otros filmes.

Fuent: http://www.20minutos.es/