dimarts, 10 de febrer de 2009

Mérida colaborará con el pueblo saharaui a través de ayuda humanitaria

El alcalde de Mérida, Ángel Calle, firmó hoy un convenio de colaboración con el ministro de Cooperación del Sáhara, Salek Baba, por el que la ciudad participará con ayuda humanitaria en proyectos concretos como son programas de alimentos, de salud, de educación o programas de infraestructura, entre otros, en los campamentos de refugiados de la zona.
Este acuerdo se rubricó durante una reunión que mantuvo el ministro saharaui con el alcalde de la ciudad, quien destacó en una rueda de prensa celebrada tras el recibimiento, que Mérida está "obligada por la historia a ser un pueblo solidario y a que la presencia de la ciudad en esta parte del mundo tenga su huella y su permanencia por la vía de apoyo a proyectos concretos".
Así, Ángel Calle afirmó que el pueblo saharaui vive una situación "crítica" y que añadió que se debe apoyar este tipo de proyectos. Asimismo, indicó que además de la colaboración de Mérida, el alcalde trasladará el acuerdo a la Federación de Municipios y Provincias de Extremadura (Fempex) para que se haga posible que ciudades extremeñas se conviertan en "hermanas de ayuntamientos saharauis".
Por su parte, el ministro de Cooperación del pueblo saharaui, Salek Baba, manifestó su deseo de continuar con la colaboración para apoyar al pueblo saharaui mediante iniciativas concretas, ya sea fortaleciendo los programas que se están desarrollando actualmente, como encontrando nuevos instrumentos, tales como los convenios, que permitan "cierta flexibilidad, cierta planificación que es necesaria para garantizar una supervivencia y asistencia a los campos de refugiados saharauis".
Al respecto, Salek Baba recordó que la situación política en Sáhara Occidental está "siendo bloqueada por Marruecos", que mantiene una "posición de obstáculos, de impedimentos" y "de rechazo, a la aplicación del derecho internacional para resolver el conflicto".
De la misma forma, destacó la última resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que pide que haya negociaciones directas, "sin ningún tipo de condiciones, con la intención de alcanzar un acuerdo mutuamente aceptado", que "garantice" los derechos del pueblo saharaui.
Sin embargo, "Marruecos está interesado simplemente en cómo legitimar su ocupación, en cómo hacer prevalecer el hecho colonial consumado en el territorio saharaui que lleva ocupando desde hace ya más de 30 años", apuntó el ministro.
Ante esta situación, Salek Baba afirmó que el pueblo saharaui tiene que "seguir reforzando y desarrollando" los programas vinculados con la "supervivencia y resistencia" del pueblo saharaui en los campamentos de refugiados, a través de alimentos, programas de salud, de educación o programas de infraestructura, entre otros, para que esa parte del pueblo "pueda sobrevivir, y evitar que haya una catástrofe humanitaria, mientras no se resuelva el problema políticamente", que es la "prioridad" del Sahara, la "solución política".
Al respecto, reafirmó la exigencia a la Comunidad Internacional para que garantice las "condiciones necesarias de transparencia para que el pueblo saharaui pueda expresarse de manera libre".
"Pero mientras tanto, la ayuda humanitaria es importante en la medida en que evita que haya una catástrofe humanitaria en los campamentos de refugiados", añadió.
Además, Salek Baba, en otro momento de su intervención, hizo referencia a que, a lo largo de estos 30 años, en los "territorios ocupados por Marruecos" se ha llevado a cabo "una violación sistemática de los derechos humanos, hay represión, hay torturas, hay detenciones, hay desapariciones diarias de manera arbitraria".
La razón por la que se produce esa "represión", sostuvo Baba, es por "el mero hecho" de que el pueblo saharaui "rechaza la ocupación, reivindica de forma pacífica el derecho a expresarse de manera libre, el derecho a la aplicación de la legalidad internacional para resolver el conflicto, la libertad de los detenidos políticos y la reclamación de los más de 500 desaparecidos saharauis".
En definitiva, aseguró que la reacción de la Comunidad Internacional "es muy pasiva", por lo que, exigió que "asuma su responsabilidad y que proteja a esas poblaciones civiles indefensas".
Finalmente, agradeció al alcalde de Mérida su "posición clara de compromiso" con la lucha del
pueblo saharaui y la disponibilidad de seguir reforzando y desarrollando esos vínculos de colaboración y solidaridad entre el pueblo saharaui y la ciudad de Mérida.