diumenge, 5 d’octubre de 2008

Mohamed Salem: "Jamás el Sáhara aceptará la autonomía sin consulta"

Mohamed Salem, esta semana, en el parque de San Telmo de la capital grancanaria.
José S. Mujica Las Palmas de Gran Canaria
El nuevo delegado del Frente Polisario en Canarias, Mohamed Salem, ofrece otro rostro del conflicto que se dirime en Naciones Unidas hace 32 años. Se muestra cercano y dialogante, pero sin renunciar un ápide al ideario saharaui: la independencia. Acusa a Marruecos de «miedo a perder».
Mohamed Salem sustituyó este año a un histórico del Frente Polisario, Luchaá Mohamed, como delegado del movimiento del Sáhara Occidental para Canarias. Proveniente de la dirección de Andalucía, Salem nació en Smara hace 47 años, pero se crió hasta la adolescencia en El Aaiún. Con la ocupación marroquí, viajó a Tinduf. «El primer año fue difícil. Encarcelaron a mi padre un año, pero salió vivo». Rechaza los conceptos tribales como referencia política para gestionar una sociedad. «Soy saharaui, es lo que importa». De voz moderada pero pulso firme en las ideas, Salem llega a las Islas con el propósito de ofrecer una imagen muy cercana, conversadora y dialogante, pero sin renunciar a nada.
—En 48 horas comienza en la sede Naciones Unidas otra ronda negociadora del Frente Polisario y Marruecos. ¿Habrá avances?
—Soy optimista por naturaleza y por convicciones y esa convicción es firme porque la Justicia, como la verdad, siempre sale adelante y si encima se dota de la voluntad del pueblo, que es inquebrantable, no habrá quien nos pare.
—En esa ronda, Marruecos volverá a insistir en la autonomía.
—La autonomía no la aceptamos por principio porque El Sáhara nunca ha pertenecido a Marruecos. El pueblo marroquí es nuestro amigo, nuestro vecino, nuestro hermano, pero eso no significa que renunciemos a nuestra identidad, a nuestro derecho a formar un país propio, aglutinador, donde hablemos a Marruecos y a la comunidad internacional de tú a tú. Y lo digo a sabiendas de que Marruecos dispondrá de un maquinaria de guerra para imponer su voluntad, pero no lo conseguirá.
—¿Qué capacidad de maniobra tiene entonces Naciones Unidas?
—Pero es que en 1975, el pueblo saharaui ya mostró a la ONUsu voluntad de gestionar su propio país. Cuando Naciones Unidas visitó El Sáhara ese año, los saharauis salieron a las calles con las banderas del Polisario, todos hicieron una exhibición de lo que queríamos, fue la primera prueba de nuestra independencia. La capacidad de maniobra de la ONU la determina el cumplimiento del Derecho Internacional y lo que es más inadmisible aún: Marruecos ocupa nuestro territorio con la fuerza de las armas. Es ilegal a todas luces y por eso recibió en un momento la condena del Consejo de Seguridad.
—Si las posturas están encontradas (Marruecos, la autonomía;ustedes, la independencia), ¿cómo se avanzará en el conflicto?
—Las posturas no están encontradas, están claras: Marruecos incumple la legalidad internacional y las resoluciones del Derecho Internacional no prescriben. Ahora bien, el Frente Polisario no cierra la puerta a encontrar una solución, pero respetando la voluntad de los saharauis y esa voluntad sólo puede expresarse en las urnas. Retamos a Marruecos a convocar el referéndum, incluso con los colonos marroquíes, no sólo los saharauis del censo de 1974. Queremos una consulta que pregunten por la integración, la independencia o la autonomía. Pero sabemos lo que pasará.
—¿Sí?
—Sí. El pueblo votará todo a favor de la autodeterminación. Que tenga Marruecos la valentía de convocar una consulta. Tiene miedo. De hecho, la aceptó [con el Plan Baker] y luego la rechazó. No la convoca porque sabe que la pierde.
—Lo dice convencido.
—Hassan II afirmó: ‘Hemos ocupado militarmente El Sáhara, pero no hemos conquistado los corazones de los saharauis’. Los saharauis quieren ser saharauis y jamás se aceptará la autonomía sin consulta popular.
—Pero alguien tendrá que ceder. Las circunstancias de inseguridad del Magreb obligan a estabilizar El Sáhara.
—Un Sáhara independiente dará muchos beneficios a la zona.
—En Marruecos tienen otra perspectiva. Ministros, diputados, el Consejo Asesor (Corcas) alertan de «cubanización», de «balcanización», de «puerta de entrada de Al Qaeda». Incluso, el presidente del Corcas, Jalihenna Uld Rachid, comparó el riesgo con Darfur.
—Eso no tiene ni pies ni cabeza. Es una quimera, un disparate. El Sáhara Independiente será un bastión de seguridad, de equilibrio y democracia. Será la envidia del Magreb. Sabemos gestionar los recursos, sabemos estructurar una sociedad..., ¡Llevamos 30 años haciéndolo en el desierto! Imagine entonces lo que haremos en nuestro país: riqueza, prosperidad y oportunidades para nuestros vecinos.
—¿Pero existe el riesgo de un conflicto armado?
—Pues claro que existe. El Frente Polisario ha cumplido escrupulosamente todos los acuerdos. Por ejemplo, la liberación de 2.500 presos marroquíes. Marruecos no puede decir lo mismo. En las cárceles siguen encerrados 151 militares saharauis y no sabemos nada de más de 500 prisioneros de conciencia (es decir, encarcelados por sus ideas) están desaparecidos. Por tanto, si Marruecos insiste en pisotearnos, recurriremos a las armas. Ojalá no se llegue a ese límite, pero la libertad y dignidad de un pueblo está por encima de todo. Y no digo nada nuevo, porque en el XIICongreso en Tifaritti, este año, ya se ratificó. Apostamos por seguir manteniendo el proceso de paz acorde a la legalidad internacional, pero acordamos reforzar nuestra estructuras militares, con una mejor preparación y equipamiento del Ejército de Liberación Popular Saharaui.
—¿Brahim Gali alertó de la vuelta a las armas en 2007?
—Marruecos nos invade, explota las riquezas y machaca a nuestra población, como ocurrió recientemente en Smara con una brutal represión de la policía, ¿y qué hacemos?¿Nos quedamos de brazos cruzados? Nunca
—¿España se arruga por miedo a que Marruecos use la inmigración ilegal?
—La voluntad de España y Francia es decisiva. La inmigración es un fenómeno paralelo que Marruecos usa con una bajeza moral para persuadir. A España le hace daño, pero ceder en eso podría reportar más perjuicios.
Fuente: canarias7