dilluns, 20 d’octubre de 2008

La Reconcentración

...otra parte de nuestra historia que no queremos recordar ni enseñar en los colegios, un genocidio comparable al holocausto nazi...

Domingo, 19/octubre/2008

Luis Andrés

No es por casualidad que los países más pobres del mundo, en los que el hambre se concentra, hayan sido hasta hace cuatro días tierras ocupadas. Las naciones imperialistas y colonizadoras son las responsables de esta situación. España está entre ellas, y esa es otra parte de nuestra historia que no queremos enseñar en los colegios, ni tener presente a la hora de reflexionar sobre la situación del mundo y las causas de la injusta situación de muchos.

Cuando se presume de hazañas como el "descubrimiento de un nuevo mundo" hay que pararse un momento a pensar en qué estado lo dejamos después de ocuparlo. Entre los países en peor situación están aquellos de los que acabamos de irnos, después de esquilmarlos y después que nos echaran. Guinea Ecuatorial, que llegó a considerarse una provincia española, es hoy uno de los más desgraciados países del mundo, líder en corrupción, miseria y hambre. Nos fuimos hace 40 años.

El Sahara Occidental está reconocido por 46 países pero ni siquiera tiene un territorio, a efectos jurídicos está entre los territorios no autónomos, según las Naciones Unidas, que Mauritania y Marruecos se disputan, un territorio dividido por el "Muro del Sahara Occidental" con una longitud superior a los 2.720 km, construido por Marruecos. Una zona militar con búnkers, vallas y campos de minas que protege el territorio efectivamente ocupado por Marruecos de las incursiones del Frente Polisario. El muro mantiene fuera del alcance de los saharauis los dos tercios del Sahara Occidental, donde se hallan las minas de fosfatos de Bucraa así como la zona costera, que es de una gran riqueza pesquera. El territorio más allá del muro está bajo el control del Polisario, en lo que denominan territorios liberados, una zona hostil y desértica que casi no posee importancia económica, con sus habitantes en guerra desde que nos fuimos, viviendo bajo lonas o en chozas de barro. La vida allí es incluso más penosa que en Marruecos, pero en los veranos nos traemos unos cuantos niños de vacaciones para que vean todo lo que no tienen. Los abandonamos hace 32 años, cuando los marroquíes nos echaron.

El Marruecos Español era un protectorado compartido con Francia, que ahora se extraña de que la abucheen cuando su selección se enfrenta con países de esa área, que fueron ocupados, masacrados y abandonados en la miseria. El protectorado estuvo en guerra permanente y los militares franceses y españoles mataron allí a todos los moros que pudieron. España ocupaba la costa del norte, con capital en Tetuán, las montañas del Rif y unas zonas del sur de Marruecos, al mismo tiempo que Francia ocupaba el resto, los bereberes iniciaron una gran rebelión conocida como la "Guerra de Marruecos" en España. Fue una rebelión bereber que intentaba conseguir la independencia respecto a los europeos y al entonces protectorado Reino de Marruecos. La rebelión todavía simboliza el conflicto histórico entre el pueblo bereber y la actual monarquía marroquí. Grupos bereberes, armados con antiguos fusiles, causaron una humillante derrota a las tropas españolas, masacrando casi a la mitad de los 26.000 combatientes coloniales. Los españoles solamente recuperaron el control tras la ayuda francesa y una brutal guerra de más de cinco años en la que realizaron ataques aéreos con gas mostaza aunque ya estaban prohibidas las armas químicas. Pero no sólo este pueblo se reveló, la resistencia de los marroquíes a la ocupación hizo que en 1913 se alcanzaran los 50.000 soldados españoles. En julio de 1936, España disponía en Marruecos de un ejército de 32.000 hombres. Una fuerza que doblegó a la República. En los 50 años que hace que nos fuimos, dos años después de que ya fueran independientes, el país ha conseguido dotarse de instituciones democráticas, pero no salir de la miseria.

Fuente: http://www.monover.com/