dilluns, 1 de setembre de 2008

Sobre los derechos humanos
Escrito por Francisco José Alonso (Carta al director)
Desde la Liga Española Pro Derechos Humanos, consideramos un escáldalo y una ofensa a las Naciones Unidas las declaraciones y el artículo de Peter van Walsum enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas hasta el 21 de agosto 2008. en las que viene a decir que el problema del Sahara Occidental es un problema insoluble, reconoce que el Pueblo Saharaui representando por el Frente Polisario tiene la legitimidad jurídica sobre el Sahara Occidental que la Corte Internacional de Justicia en 1975 le dio al dictaminar la ausencia de vínculos precoloniales entre Marruecos y el Sahara Occidental.
Actualmente, el fracaso del Plan de Paz es un hecho. Las obstrucciones y dificultades puestas por el Reino de Marruecos han hecho prácticamente imposible la celebración del referéndum de autodeterminación aplazado desde 1974. Nuevas iniciativas diplomáticas intentan abrir otras posibles vías de solución pacifica de un conflicto que parece condenado a prolongarse indefinidamente. Agravado en este momento al reconocer Peter van Walsum ex enviado personal del Secretario General de la ONU para el Sahara Occidental que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no respetara la legalidad internacional expresada en la resolución 1514(sobre descolonización y autodeterminación del Sahara Occidental tomada por la Asamblea General en 1960.
El exilio de los Saharauis es verdaderamente duro, ya que si es verdad que han logrado erigir un sistema político y social en sus campos de refugiados, altamente organizado y eficiente, no es menos cierto que se encuentran asentados en una de las zonas más duras y hostiles del planeta, tanto por el terreno como por su climatología. Los huertos que han conseguido crear, gracias a un gran esfuerzo, únicamente pueden satisfacer las necesidades de los enfermos.
Occidente, se ha desentendido del problema, y cuando algunos países del Europa occidental han intervenido ha sido, generalmente, a través de apoyo, en forma de cooperación militar al gobierno marroquí.
La indiferencia internacional se ha percibido con meridiana claridad en el papel que han jugado hasta el presente las Naciones Unidas en el intento de resolución del conflicto. El desinterés, la escasa transparencia en este asunto y la débil y, en algunos casos, escasa voluntad de las Naciones Unidas y de ciertos altos funcionarios de este organismo, no han contribuido precisamente a favorecer un posible acuerdo, dado que la presión ejercida por la ONU sobre el Reino de Marruecos se ha caracterizado por su timidez y por la carencia de objetivos concretos.
Las continuas trabas y dilaciones impuestas por el Reino de Marruecos y escasamente discutidas por las Naciones Unidas no han favorecido la resolución del conflicto. Todo ello provoca el temor entre los Saharauis de que su lucha penetre en un periodo de hibernación suspendida, lo que les llevaría, una vez más, a coger las armas para defender su identidad y el derecho a ser una NACIÓN. Este desenlace es cada vez más probable si se recuerda que Marruecos ha afirmado que únicamente aceptará el resultado de un referéndum si reconoce la marroquinidad del territorio.
Los países occidentales deberían reflexionar acerca del apoyo que están prestando al Reino de Marruecos. Este es un conflicto de desgaste que ya esta durando 33 años y que previsiblemente durara muchos más. La Unión Africana tendría que definirse con mucha más fuerza en este conflicto y no permitir que una invasión militar legitime una ocupación. Yo estoy seguro y espero que el pueblo Saharui sepa resistir y no permita nunca que nadie escriba su Historia.
Fuente: Cantabria por el sahara (elfarodigital.es)