dijous, 12 de novembre de 2015

40 años de una enorme vergüenza española y mundial


Se cumplen 40 años de la Marcha Verde que asustó al gobierno y al ejército español en noviembre de 1975. El tribunal de la Haya reconocía –con ambigüedad- el derecho a la autodeterminación del pueblo Saharaui. Hassan II, que llegaría a ser muy amigo del monarca de España y sus gobiernos, se quedó con el botín, encercado con un muro de 2.700 km y diez millones de minas que algún país corrupto –hay muchos- ha fabricado y vendido. Sabemos muy bien que, en la práctica que es lo que cuenta, la justicia no es igual para todos. El presidente del Gobierno, aquel fantasma que lloró por TV la muerte del dictador, se arrodilló ante Hassan II, era un rey, ¿no? Qué bien que le salió el chantaje ante España. Debía de haberse plantado a su majestad, ¿se dice así? Es que yo soy republicano. Aquel presidente fantasma traicionó al pueblo saharaui. La traición fue firmada por las cortes fantasmas poco antes de la muerte del dictador. Los gobiernos españoles han seguido sometidos al rey del Marruecos. Es cierto que el pueblo saharaui vive de la generosidad universal que siempre es necesaria. Pero no debería vivir de ésta, sino de la justicia política y social. Debe ser que este pueblo, como otros pueblos de África sometidos por los mandamases del mundo que se llevan sus riquezas, no deben tener solución. Mientras, el ejemplar pueblo español se volca en ayudar al querido pueblo saharaui que se encuentra en la diáspora del infernal desierto de Tinduf.
En su discurso de celebración de la Marcha Verde, el monarca llama “corruptos” a los líderes del Pueblo Saharaui. Pero ¿hay algún monarca en este dichoso mundo que no sea corrupto? ¿Y la ONU? Como casi siempre, buenas intenciones… Sabemos que en 1991, con la ONU de mediación, Marruecos y el Frente Polisario suscribieron un plan de paz que debía culminar en un referéndum para la autodeterminación al año siguiente. Los referéndum, como es sabido, dan miedo. Por tanto, aquella idea del referéndum duerme en el limbo. Mal lo tiene el pueblo saharaui, pues detrás de Marrueco se encuentra Francia y EEUU. Casi nada. Pero la lucha sigue aunque las inundaciones de octubre hayan causado aun más problemas. Es el momento de recordar la valentía de las personas de Gdeim Izik, la precursora de la primavera verde.

Lo escrito y lo dicho: !siempre con el pueblo saharaui!.


Autor: Desiderio Diez Quijano
publicado en Facebook el 9/11/15