dimecres, 6 de maig del 2009

"Me han robado mi vida, pero me incentiva que no haya sido en vano"

Tiene el rostro de alguien a quien le han quitado su vida. Sin embargo, no duda en afirmar que todo lo ocurrido no ha sido infructuoso, «ya que lo he hecho por la liberación de mi pueblo». Sidi Mohammend Daddach es un activista saharaui que ha estado encarcelado en prisiones marroquíes durante 25 años, 14 de ellos en el corredor de la muerte, por defender los derechos humanos en el Sáhara ocupado por Marruecos. Su valentía le ha valido numerosos reconocimientos, como el que en Extremadura le ha dado el Colegio de Abogados de Badajoz, que le será entregado el 8 de mayo. En la actualidad aún sigue recibiendo presiones y es acosado por las fuerzas de ocupación del territorio.

- ¿Qué significa para usted este premio?

- Es una prueba más del trabajo que lleva haciendo en los territorios ocupados del Sáhara la Asociación en Defensa del Derecho de Autodeterminación del Pueblo Saharaui. También es un premio por la lucha del pueblo saharaui para lograr su libertad.

- Por muchos premios que reciba, nunca le compensará todo el dolor que le han causado, ¿no?

- Son premios que estoy muy orgulloso de recibirlos. Es una alegría para mí, pero no hay que olvidar que los territorios ocupados por Marruecos del Sáhara sigue siendo una cárcel. La población civil continúa sufriendo represiones diarias, palizas, secuestros, violaciones y allanamiento de sus domicilios.

- De todo lo que ha vivido, ¿qué es lo más difícil de asimilar?

- De los años que he pasado encarcelado y condenado a muerte me han quedado secuelas muy fuertes. Hoy, aún estando en libertad, cuando voy por la calle pienso que la policía me persigue. Después de 24 años entre cuatro paredes, hasta hace poco me costaba pasear como cualquier persona. A veces por la noche me despertaba pensando que todavía estaba encerrado en la celda. Me han robado gran parte de mi vida, pero lo que me incentiva es que lo que ha ocurrido no ha sido en vano. Lo que me ayuda a olvidarme de todo es la lucha por mi pueblo y el saber que éste algún día podrá disfrutar de su libertad.

- Con todo lo que ha sucedido, ¿aún sigue confiando en la Comunidad Internacional?

- El pueblo saharaui es muy pacífico y sigue confiando tanto en la Comunidad como en el Derecho Internacional. Todas las resoluciones de Naciones Unidas están a favor de la libertad del pueblo saharaui, lo que lamentamos es que la solución del problema del Sáhara es obstaculizada por las grandes potencias mundiales, sobre todo Francia.

- ¿Cómo es la situación actual en el Sáhara Occidental?

- En los territorios ocupados la población civil está sublevada desde el 2005 en contra de Marruecos. Hay manifestaciones pacíficas, que son reprimidas de forma brutal y salvaje por el aparato militar de Marruecos. La juventud está cansada y desilusionada. Su esperanza se está reduciendo. El pueblo saharaui está cansado, lleva demasiados años esperando una solución. Todavía hoy se viola de forma salvaje los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

- ¿Qué opina de la posición del Gobierno español?

- España se puede dividir en dos partes. Por un lado, el pueblo español, que es una sociedad muy solidaria con el pueblo saharaui y nunca se ha olvidado de que el Sáhara es una responsabilidad histórica de España. Pero lo lamentable es la postura del Gobierno español, que está subordinada a la posición del Gobierno Francés.

Fuente: http://www.hoy.es/

dilluns, 4 de maig del 2009

EL Sahara occidental y los Derechos Humanos
Sobre la resolución 1871 del Consejo de Seguridad que prorroga el mandato de la MINURSO
Al tiempo que “Francia impide que la o­nU vigile los Derechos Humanos en el Sahara”, Marruecos condena a Jalihena Abulhasan activista saharaui defensor de derechos humanos a dos años de prisión por un delito imputado sin pruebas. Ha ocurrido este 28 de abril en Marrakech. El poder judicial puede seguir delinquiendo legalmente, aunque demostremos su culpabilidad connivente en las violaciones de los Derechos Humanos. Si el Consejo de Seguridad ha contemplado la “dimensión humana” en la última lectura de la realidad hecha sobre el Sahara occidental, reconozcamos la poca pericia en el uso sustitutorio del término “derecho” por “dimensión”.
Imaginemos que la Proclamación se denominara “Declaración Universal de los Sentidos Humanos”. Otra cosa es el sentido manipulado que el Consejo de Seguridad imprime a los Derechos Humanos cuando hay que defender por encima de todo los Derechos del Capital. Del capital que se mueve por Marruecos.
Este escenario lo comparo al que Peter Weiss creó para su obra teatral “persecución y asesinato de Jean-Paul Marat”, el Marat-Sade en la versión española de Alfonso Sastre. En el salón del Consejo de Seguridad, convertido en el cuarto de baños de la casa de salud, los Consejeros son como aquellos enfermeros que procuran aliviar el tedio y la clausura de los enfermos mentales, montando con ellos una obra escrita por Sade, cliente de la casa distinguido por el uso del arte y la cultura. Sirven, con esa representación, a “los principios sagrados que el solemne Decreto de Derechos del Hombre quedaron declarados”.
El embajador francés, Jean-Maurice Ripert, cual Carlota Corday, con un puñal humanitario de fabricación marroquí escondido en el pecho, ensaya la toma de impulso para asestar la cuchillada mortal. Sade, presente pero alejado de tempestades diplomáticas y huracanes de críticas, ríe triunfante al pie de su silla en el Eliseo.
Y aquí acaba la comparación, pues entre las personas con autoridad para la representación del drama, el coautor francés del Consejo decidió excluir el escenario saharaui, voz de un pueblo personificado en Ahmed Boujari, representante del Polisario ante la o­nU, espectador de esta farsa y desde luego nada dispuesto a que el Sahara occidental corra la misma suerte que el desdichado Marat. Pido comprensión al desaparecido Weiss y a mi amigo Sastre por usar esta obra de la literatura universal para esta “boutade”. El asunto lo merece.
El Gobierno francés ya no se anda con tapujos. Manifiesta a las claras y decide, remedo metropolitano de los viejos tiempos de los Protectorados francés y español en Marruecos, que el Sahara occidental debe formar parte del reino de Marruecos. España se doblegará en el silencio, como siempre, y la “République Française” salvará a sus “citoyen” de los efectos de la de la actual “crisis” y de futuras explosiones de ira en los “banlieues”. La paz social interna la hacen depender del neocolonialismo.
Recordemos que en la “corona roja” de París se reactivó y permaneció en vigor durante meses, en el año 2005, el mismo estado de excepción impuesto durante la guerra de Argelia. Su artífice fue el entonces Ministro del Interior, Nicolas Paul Stéphane Sarkozy de Nagy-Bocsa, “Fachozy” para los nietos y biznietos de los antiguos colonizados que moran en los suburbios de las ciudades francesas incapaces de poder sentirse ciudadanos franceses. Estigmatizados durante años por una prensa que les achaca ser los responsables de dar argumentos a los fascistas de Le Pen, insultados sistemáticamente por su Ministro como de “racaille” (la más baja chusma)… Fachozy, digo, solucionó el grave problema de racismo y xenofobia extendido por todo el suelo galo, limpiando con “karcher” estos barrios. Y lo cumplió sobradamente. Dos de cada tres franceses aprobaron su gestión. Este mérito, entre otros apoyos, le aupó a la presidencia francesa.
Más allá de la coyuntura en la que se encontró Francia en el Consejo de Seguridad, sin apoyo alguno, los U.S.A. son los que tienen la sartén por el mango. Tengamos presente las resoluciones habidas sobre Iraq y Palestina. Sin Bush o con Obama, son gendarmes del capital que ha firmado el único Tratado de Libre Comercio en África, con Marruecos, y en Tan Tan se proyecta la instalación de la sede central del AFRICOM. El dominio de los recursos energéticos y minerales, su control, son el objetivo central de los movimientos geoestratégicos imperialistas.
La solución al problema humanitario en los campos de refugiados saharauis no es la ayuda y la solidaridad internacional ad eternum. El problema no son los saharauis, sino la única independencia colonial por resolver en África, que requiere urgentemente hoy de la intervención efectiva de los cascos azules en el territorio ocupado por Marruecos, porque es allí donde se tortura, persigue, veja y masacra.
En este sentido, puede que el movimiento de los actores, en un momento dado, favorezca el desbloqueo de la situación en la que se encuentra la celebración del Referéndum en el Sahara occidental. Pero el escenario ahí sigue siendo el que diseñó Sade. Que ni es el único, ni el único posible. Existe, ha existido siempre, un tiempo y un espacio donde ser indiscutibles protagonistas de nuestra obra. Para el gran teatro mundial del mercado, quienes defendemos los verdaderos derechos que nos permiten ser cada vez más humanos, no podemos dejar de ser una “racaille” de locos peligrosos. Lo absurdo es que sin nosotros, no son nada.
La autodeterminación de los saharauis está reafirmada por la ONU, según el Frente Polisario

El Frente Polisario cree que la resolución sobre el Sahara que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó el jueves pasado es "importante", porque reafirma el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación como "objetivo esencial" de las negociaciones con Marruecos, declaró hoy a Efe el primer ministro saharaui, Taleb Omar.

En su resolución 1.871, el Consejo de Seguridad insta a las autoridades marroquíes y al Polisario a reanudar las negociaciones "sin condiciones previas y de buena fe", con el fin de llegar a "una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la autodeterminación del pueblo de Sahara occidental".

"Es extremadamente importante el hecho de que esta resolución recuerda que el derecho del pueblo saharaui de expresarse sobre su porvenir supone el fin primordial de las negociaciones", comentó el primer ministro de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Omar lamentó, sin embargo, que pese a la "claridad" de la posición de la ONU, Marruecos persiste en su pretensión de "imponer" su plan de "autonomía", que es "inconcebible e inaceptable".

"Desafortunadamente, podemos afirmar hoy, basándonos en ciertos indicios, notablemente en la persistencia de la parte marroquí en su política de hecho colonialista, que no hay evolución y peor aún no vemos la perspectiva de progreso", puntualizó el primer ministro.

Omar teme que el conflicto de Sahara Occidental podrá durar mucho tiempo todavía y abrir "las puertas a problemas y a la inestabilidad".

"Cuando las voces de la paz están tapadas, ceden lugar a la guerra", subrayó, antes de añadir que el Polisario sigue comprometido, por su parte, a la búsqueda de una solución pacífica.

"Siempre hemos dicho y no paramos de repetir: estamos más dispuestos que nunca a emprender el camino del diálogo para encontrar una salida justa y duradera al conflicto. Estamos listos a colaborar con la ONU y a apoyar los esfuerzos de su enviado, Christopher Ross, por arreglar esta crisis, pero igualmente seguimos intransigentes en lo que respecta al derecho del pueblo saharaui de decidir su futuro, no se aceptará ninguna alternativa", dijo.

Agregó que no se ha fijado todavía ninguna fecha ni para una ronda preliminar ni para la quinta ronda de las negociaciones, y que el Polisario está pendiente de las iniciativas que pueda adoptar Ross.

Volviendo a la resolución 1.871 del Consejo de Seguridad de la ONU, Omar se felicitó porque ésta se apoya "por primera vez" en el aspecto humano del conflicto, sobre todo en los derechos humanos.

"Es fundamental que este aspecto se tome en consideración y no tengamos que llegar a explicar cómo es que todas las misiones de la ONU alrededor del mundo tienen por mandato velar por los derechos humanos, pero no la MINURSO", señaló, en una alusión a la misión para Sahara Occidental.

Al respecto, el primer ministro saharaui condenó la política de Francia, "que anima al colonialismo marroquí y su política represiva" al bloquear cualquier intento de dotar la MINURSO de la prerrogativa de proteger los derechos humanos.

Fuente: http://www.telecinco.es/