dilluns, 7 d’abril del 2008

URGENTE
El Pentágono instala su Mando militar cerca de las fronteras del Sáhara Occidental con Marruecos
Protección humanitaria en la llamada "guerra contra el terrorismo"?
El verdadero objetivo es la obtención de petróleo en África y el control de sus sistemas globales de distribución
El Pentágono instala su Mando militar para África en el sur de Marruecos
En febrero de 2007 la Casa Blanca anunció la formación del Comando Africano de EEUU (Africom), un nuevo centro unificado de comando del Pentágono en África para establecerse antes de septiembre de 2008. Esta penetración militar en África se está presentando como una protección humanitaria en la llamada “guerra contra terrorismo”. Sin embargo, el verdadero objetivo es la obtención de petróleo en África y el control de sus sistemas globales de distribución, además de rivalizar con China en el continente africano. El mando militar será instalado en la ciudad de Tan Tan en la frontera entre Marruecos y el Sáhara Occidental. Mundo Árabe
Pedro Canales
MUNDO ARABE.ORG. 04/2008
Estados Unidos ha elegido la costa atlántica de Marruecos para instalar el nuevo Mando de África (Africom), que tendrá como objetivo controlar militarmente este continente. Con el visto bueno del rey Mohamed VI, el Pentágono construye una enorme base militar de mil hectáreas de extensión en la localidad costera de Tan Tan, cerca del territorio de la antigua colonia española del Sahara Occidental y frente al archipiélago canario.
El Pentágono ha venido negociando en los dos últimos años con diversos países africanos dónde instalar el Africom, hasta decidirse finalmente por la "ubicación privilegiada" que ofrece el Reino alauí: un puerto en el Atlántico, para el abastecimiento por vía marítima desde Estados Unidos y un aeropuerto desde el que desplegar tropas a cualquier punto del continente.
Un informe del Comité de investigación del Congreso ha considerado a Marruecos como "el país africano más creíble para albergar el Africom". Entre las cualidades que reconoce al Reino de Mohamed VI, se encuentran, junto a su situación geoestratégica, la estabilidad interna y la sólida amistad manifestada con EEUU desde finales de la Segunda Guerra Mundial.
El Africom comenzará a ser operativo el próximo 30 de septiembre y la jurisdicción militar norteamericana se extenderá sobre todo el continente, excepto Egipto que seguirá adscrito al mando americano del Centcom, y Madagascar que continúa bajo la Zona del Pacífico (Pacom). Mary Carlin Yates, comandante adjunta del Africom para asuntos civiles, confirmó la elección de Tan Tan y desveló que una comisión especial del Congreso había puesto a punto las modalidades del Acuerdo que firmarán Estados Unidos y Marruecos.
Resignación francesa
También ha habido confirmación por parte francesa. París, que no ve con buenos ojos el desembarco de los marines en una zona geográfica -norte de África, Sáhara y Sahel- que hasta ahora consideraba bajo su influencia estratégica, parece resignarse ante la irreversibilidad de la decisión. Michel Rogalski, responsable en el Centro Nacional de Investigaciones Cientificas (CNRS) francés, ha confirmado el acuerdo entre el Pentágono y las autoridades marroquíes para la instalación de este nuevo mando regional.
Para ultimar los detalles del Acuerdo ha habido numerosas reuniones entre los servicios de Inteligencia norteamericanos DIA (Agencia de Inteligencia del Pentágono) y CIA con sus homólogos marroquíes de la Inteligencia militar y el servicio exterior DGED. Expertos estadounidenses han realizado un estudio topográfico del terreno elegido para albergar la base en la desembocadura del rio Draa, a pocos kilómetros de la ciudad de Tan Tan, y junto a la playa.
Según fuentes de Inteligencia marroquíes, el Departamento de Defensa norteamericano ha comenzado a enviar equipos de comunicaciones. Estados Unidos no tiene, en estos momentos, tropas en Marruecos. Las bases norteamericanas en el país magrebí fueron cerradas en 1963 y las facilidades a la US Navy en el puerto de Kenitra, interrumpidas en 1978. Sin embargo, Marruecos ha seguido cooperando con Washington todos estos años, permitiendo a las Fuerzas de Intervención Rapida con base en Florida realizar escalas para su despliegue hacia Oriente Medio durante lassucesivas guerras del Golfo.
La Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés) ha seguido utilizando las instalaciones de escucha de Tánger y la base de Ben Guerir para el control de satélites y como base alternativa de aterrizaje de la lanzadera espacial Discovery de la NASA. Con la firma del Acuerdo para instalar el Africom, Marruecos retoma el nivel de cooperacion militar que tuvo con Estados Unidos en los años posteriores a su independencia.
¿Como funcionará Tan Tan?
El Africom o 6º Mando Militar Regional de EEUU, situado provisionalmente en Stuttgart (Alemania), dispondrá de un presupuesto de 50.000 millones de dólares para su implantación. En una primera etapa, será una "base de utilización conjunta" siguiendo el modelo jurídico español, han confirmado a El Imparcial fuentes marroquíes. La instalación militar está situada junto a la carretera que lleva desde la ciudad de Tan Tan hasta el puerto. Toda la zona a lo largo de este camino de unos 25 Kilómetros permanece vigilada por patrullas de la Policía Militar marroquí, que impiden la presencia de curiosos. A la espera de que la base disponga de su propia pista de aterrizaje, los militares estadounidenses utilizarán el aeropuerto de Tan Tan, que está ampliando sus instalaciones. Los Marines ya conocen la zona por haber realizado maniobras conjuntas con Marruecos, y multilaterales con otros países de la OTAN.
Petróleo y yihadistas
A nadie escapa que una gran base en el sur de Marruecos permitirá al Pentágono alcanzar objetivos estratégicos de vital importancia para sus intereses. En primer lugar, controlar los movimientos yihadistas en la zona del Sahara/Sahel. El Ejército norteamericano ha realizado diferentes maniobras conjuntas desde hace varios años con los ejércitos de los países ribereños del Sahel en el marco de la Iniciativa Antiterrorista Transahariana, Iniciativa Pan Sahel, y otras, que han tenido como escenarios la costa marroquí, el desierto mauritano y la región conocida como "el triángulo de la muerte" situada entre Argelia, Marruecos, Mauritania y Malí. Las células islamistas del antiguo Grupo Salafista de Predicación y Combate argelino (GSPC), ahora reconvertidos como Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), se mueven a sus anchas por la zona.
En segundo lugar, el Pentágono quiere asegurar el tránsito de los superpetroleros que desde el Golfo Pérsico llegan a Europa siguiendo la ruta del Cabo de Buena Esperanza. Navegan por un corredor de máximo interés estratégico, ya que por el mismo discurre más de la mitad del crudo consumido por la Unión Europea.
En tercer lugar, Estados unidos vigilará desde la base de Tan Tan los complejos energéticos del noroeste africano, así como la red de gasoductos que atraviesan el Sahara y el Sahel. El alcance de los "ojos" electrónicos de Washington y las fuerzas especiales estacionadas de forma permanente en la nueva instalación permitirá un acceso rápido a los campos petrolíferos de Nigeria y del Golfo de Guinea, pasando por los gasoductos que a medio plazo atravesarán el Sahel, en particular el Nigeria-Argelia cuya construcción ya está en marcha.
Fuente: Cominè català per le defensa dels drets humans al Sahara Occidental.

divendres, 4 d’abril del 2008

“En Marruecos se violan sistemáticamente los derechos de los saharauis”

Sultana Khaya, encarcelada y torturada por la policía marroquí ha estado en Barcelona para pedir solidaridad

La represión sistemática contra el pueblo saharaui en los territorios ocupados y en el propio Marruecos esta aumentando de una manera alarmante y oficialmente nadie la denuncia. La represión se está recrudeciendo entre las nuevas generaciones, con asesinatos de líderes y estudiantes, y con el endurecimiento de la vida carcelaria, que son ahora los episodios más fragrantes de un genocidio, que no por ser más desconocido es menos doloroso.

La actual situación del pueblo saharaui ha sido denunciada en la charla “Derechos Humanos en el Sáhara Occidental”, en la que han hablado Núria Salomé, presidenta la Asociación Catalana de amigos del Pueblo Saharaui (ACAPS), Sultana Khaya, saharaui represaliada, que por las palizas recibidas durante su detención ha perdido la visión en un ojo, y Cristina Navarro, jurista y miembro de la misión de observación de los juicios contra presos políticos saharauis. Esta charla promovida por la asociación dentro de los “Cafés -tertulia” que organiza la Fundación Pere Ardiaca, fue presentada por Jordi Garrell, de la Federación Catalana de ONG para el Desarrollo.
“Es necesario volver a poner sobre la mesa le derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, una cuestión no resuelta, y de la que el gobierno español no puede seguir soslayando la responsabilidad -explica Nuria Salomé, presidenta de ACAPS- si queremos parar el genocidio cotidiano e insoportable que está desarrollando el poder marroquí contra los saharauis. Podemos demostrar la violación sistemática de los derechos humanos del pueblo saharaui, a los que la comunidad internacional ya no puede seguir cerrando los ojos”.
Sultana Khaya es una activista saharaui que ha explicado algunos detalles de la situación actual. “Se han encontrado fosas de personas enterradas vivas, otras echadas al mar desde aviones”, antes de poner de relieve su propia y escalofriante experiencia personal tras ser detenida durante una manifestación estudiantil. “Me habían disparado en un ojo y un militar pedía que me dispararan en el otro. Me dejaron de maltratar cuando llegó la ambulancia, pero una vez dentro el conductor pedía que me mataran a puñetazos. La ambulancia se puso a dar vueltas mientras me sometían a todo tipo de maltratos. En el hospital, los médicos no querían atenderme porque era saharaui. Me metieron de nuevo en el furgón de la policía con otros presos saharauis y me tiraron por el suelo, diciéndome que los asientos estaban reservados para los marroquíes. Un policía le decía al otro ‘las meteremos en una habitación, las violaremos y luego les prenderemos fuego con gasoil’. Después nos llevaron a un garaje y nos dijeron que no esperáramos que nadie nos sacara de allí, y que íbamos a morir. Me puse a llorar. Las mujeres fuimos violadas y nos hicieron cantar el himno marroquí. Después, en una habitación volvieron a decirme que iban a matarme. Empecé a vomitar sangre y me la hicieron comer; allí había dos gatos que también lamían mi sangre. Me hicieron firmar que era una terrorista del Polisario y después de otras crueldades semejantes me cosieron el ojo y me dijeron que no contara a nadie lo que me había pasado”.
Para Nuria Salomé, el gobierno español es co-responsable de esta situación de violación de los derechos humanos, porque el Estado no ha acabado la descolonización del Sahara. Esta trabajadora social que desde hace 18 años se dedica como voluntaria a ayudar al pueblo saharaui, denuncia que el Sahara administrativamente todavía depende de España, y sin embargo, lo único que ha hecho últimamente nuestro país es vender armas a Marruecos. “Damos cada vez más prioridad a lo que está pasando en la zona ocupada del Sahara, porque la prensa no habla de ello. Mandamos cartas a los periódicos y no son publicadas. Para denunciar lo que ocurre allí tenemos que recurrir a estrategias como traer a personas como Khaya”.
Salomé confía que se hable más del tema ante el continuo acoso a los periodistas españoles, que cubren el conflicto del Sáhara Occidental, por parte del aparato político y policial de Rabat. “Lo que Marruecos está realizando allí es un expolio y un verdadero genocidio. No entendemos por qué el gobierno español se sorprende de lo que ocurre en China e Irak y no de lo que ocurre en la parte ocupada del Sahara. Marruecos es culpable, pero España no puede seguir eludiendo su responsabilidad”.
Salomé también ha explicado otros casos especialmente graves, como el de una persona saharaui en silla de ruedas que iba a visitar a sus familiares a la cárcel, y no le dejaron salir del aeropuerto, fue golpeado, tirado al suelo y despojado de su silla. Por otra parte, y según las últimas informaciones, “la situación de los presos en las cárceles está tan deteriorada que muchos de ellos se han puesto en huelga de hambre indefinida y peligra su vida. A nadie parece importar el sufrimiento de unas personas que hablan nuestro mismo idioma y cuyos antepasados consideraban a España como la madre patria. Al parecer en la agenda del ministerio de exteriores sigue primando las buenas e incuestionables relaciones con el vecino marroquí, pase lo que pase con el pueblo saharaui”.
Cristina Navarro, jurista y miembro de la Misión de Observación de los juicios contra presos políticos saharauis explicaba que “en los territorios ocupados no se aplica el derecho humanitario; hay auténticas matanzas y se sufre la violación de toda clase de libertades. No existen garantías jurídicas para los presos. Los juicios son una farsa. El fiscal presenta pruebas falsas. A los saharauis se los condena por el sólo hecho de ser saharauis. Cada vez tenemos más el apoyo de abogados franceses e italianos y de jueces suizos, y en las apelaciones la presión jurista ha sido importante. A partir del 2002, los juristas están viendo que los juicios que se celebran son ilegales y que se aplica mal la ley. Se detiene arbitrariamente a hombres, mujeres y niños. Las detenciones no se comunican a los familiares y el preso no tiene asistencia letrada. El saharaui tampoco tiene derecho a un médico que certifique las lesiones de las torturas. Desde hace 6 años, ante la presencia extranjera se monta una auténtica parafernalia para dar aspecto de legalidad”.
El próximo 15 de abril, Salome como representante de ACAPS, junto con otros representantes de ONGs de apoyo al pueblo saharaui van a presentar en Ginebra las pruebas para que se realice un juicio contra Marruecos por la sistemática violación de los derechos humanos del pueblo saharaui. “Pretendemos que esta mesa sea el primer acto de denuncia colectiva de esta situación”, comento Jordi Garrell, Federación Catalana de ONGs para el desarrollo.