divendres, 28 de març de 2008

Según un informe británico, el Consejo de Seguridad se comprometió a ayudar a una solución que garantice la autodeterminación de los saharauis
El Reino Unido apoya los esfuerzos de Naciones Unidas para una solución del conflicto del Sáhara Occidental, afirma el informe anual sobre Derechos Humanos publicado por el Foreign Office británico, que recuerda el compromiso del Consejo de Seguridad de la ONU de ayudar a que las dos partes en conflicto encuentren una solución justa que garantice al pueblo saharaui su derecho a la autodeterminación.
"El estatuto del Sáhara Occidental no está aún clarificado, en espera de que Naciones Unidas le encuentre una solución definitiva", señala el informe, que explica cómo la soberanía sobre el territorio es disputada entre el Frente Polisario y Marruecos que "ocupa la mayor parte" del Sáhara Occidental.
"El Reino Unido apoya los esfuerzos del Secretario General de NacionesUnidas, Ban Ki-moon, y de su Representante Personal para el SáharaOccidental, Peter Van Walsum, con vistas a una solución del problema",señala la misma fuente.
A este respecto, el informe recuerda la resolución 1754 del Consejo deSeguridad aprobada el 30 de abril de 2007 y que prorrogaba el mandato de la Misión de Naciones Unidas para un Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 31 de octubre de 2007, así como el compromiso del Consejo de Seguridad de "ayudar a que las partes alcancen una paz justa, duradera y recíproca, y una solución política aceptable que sea capaz de garantizar al pueblo saharaui su derecho e la autodeterminación".
La resolución citada, indica el informe, pide a las dos partes que "emprendan inmediatamente negociaciones directas sin condiciones previas", antes de evocar la resolución 1783 del Consejo de Seguridad que prolongó el mandato de la MINURSO hasta el 30 de abril de 2008 pediendo a las dos partes que continúen las negociaciones.
El Reino Unido "ha acogido favorablemente las rondas de negociaciones entre Marruecos y el Polisario que han tenido lugar sucesivamente en junio y agosto de 2007 así como en enero de 2008", señala la misma fuente, que añade que el Reino Unido "anima a las dos partes a continuar el proceso".
Por otra parte, el informe insiste sobre las violaciones de los Derechos Humanos perpetradas en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, evocando los informes que hacen referencia a "la tortura y los malos tratos" infligidos por la seguridad marroquí a los militantes de los Derechos Humanos, entre ellos el informe del Secretario General de la ONU publicado en abril de 2007 sobre el tema de la violenta respuesta de las autoridades marroquíes a lasmanifestaciones que comenzaron en el Sáhara Occidental.
Gran Bretaña apoya que las decisiones que se refieren a asuntos humanitarios no deben esperar a un arreglo político del conflicto, termina diciendo el informe del ministerio británico de Asuntos Exteriores.
Fuente: Sahara Press Service