divendres, 23 de gener de 2009

Cuando el maquiavelismo deviene prostitución política
En el momento en que el nuevo presidente americano se instala en la Casa Blanca, Christopher Ross se prepara para hacer una gira en la región norafricana...
En el momento en que el nuevo presidente americano se instala en la Casa Blanca, Christopher Ross se prepara para hacer una gira en la región norafricana como primer paso en su esperada mediación para encontrar una solución al conflicto del Sáhara Occidental. No es necesario recordar lo difícil que será esta misión que ya se ha cobrado las cabezas de prestigiosos diplomáticos de diferentes nacionalidades. No obstante, el representante especial del Secretario General de Naciones Unidas tiene dos puntos que juegan a su favor : la comunidad internacional está cansada del conflicto más viejo de la agenda de la o­nU y el Consejo de Seguridad insiste en la necesidad de respetar el principio de autodeterminación del pueblo saharaui.
Marruecos ya se está preparando para el mandato de Obama rompiendo las relaciones diplomáticas con Venezulea como gesto de solidaridad con Israel, y quien dice Israel dice el lobby sionista, tan influyente en Estados Unidos y en Europa. Es la ocasión ideal ante las autoridades marroquíes para renovar su lealtad al lobby judío y forzar lo EE.UU. a preservar su plan de autonomía, un plan que tuvo últimamente serios reveses a pesar del apoyo americano, francés y español y cuya seriedad ha sido claramente puesta en duda por los informes de diferentes asociaciones de defensa de los derechos humanos. Esta aflicción sólo podía producir como último recurso una metedura de pata significativa como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Israel, hecho inimaginable actualmente visto el estado de ánimo de los pueblos árabes a raíz de la salvaje agresión israelita contra el pueblo palestino. Pero a falta de pan, el cierre de la embajada marroquí en Caracas, es una torta que se puede vender para atraer la simpatía del lobby judío, ya que para Rabat todos los medios son buenos a la hora de hablar del Sáhara Occidental, incluyendo el apoyo judío para asegurar el control definitivo de la antigua colonia africana de España. Las revelaciones del periódico israelí Maaref en mayo de 2007 son el mejor testimonio del maquiavelismo marroquí para forzar la mano a la administración americana y conseguir su apoyo al pseudo proyecto de autonomía que Marruecos pretende ofrecer a los saharauis.
Israel nunca decepcionó al rey marroquí, pues aportó su apoyo en 2007 para que el Consejo deSeguridad vote la resolucion 1495 una vez que los americanos afirmaron que no impondrán ninguna solución a las partes beligerantes. Instructores israelíes se encargaron de formar élites del ejército marroquí y los servicios de inteligencia y participaron en la construcción del muro de defensa, sin olvidar los tanques y radares israelíes utilizados durante la guerra contre el Frente Polisario.
Que es lo que hace que Marruecos e Israel se apoyen mutuamente ?
- El conflicto del Sáhara Occidental y el de Oriente Medio son dos conflictos de naturaleza
colonial. Marruecos ocupa ilegalmente el Sáhara, Israel intenta mantener el control sobre los territorios ocupados desde 1967.
- El estado sionista intenta sembrar la confusión adelantando la amenaza iraní. Marruecos se presenta como bastión contra la amenaza terrorista en el Maghreb. Muchos observadores piensan que Marruecos está detrás de la creación de Al-Qaida del Maghreb Islámico para desestabilizar Argelia.
- Israel se niega a aplicar la resolución 242 que pide la retirada israelí de los territorios ocupados en la Guerra de los Seis Días y el retorno de los refugiados palestinos. Marruecos se opuso a todas las resoluciones o­nusienses sobre el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y sólo acepta el retorno de los refugiados saharauis si se resignan a ser utilizados por los medios de propaganda marroquíes y si aceptan despojarse de sus ideales y convicciones independentistas.
- Israel sigue la implantación de sus colonias contra la Convención de Ginebra al igual que Marruecos anexionó la parte del territorio saharaui que administraba Mauritania conforme a los Acuerdos de Madrid.
- Los dos países hace de la alianza con EE.UU. su arma principal para desafiar la legalidad internacional e imponer el hecho consumado e intentan mantener la coalición occidental contra peligros imaginarios para dar una forma de legitimidad a sus objetivos.
Evidentemente, con la llegada de Obama, sería legítimo preguntarse si la administración americana seguirá su legendaria política basada en los intereses geoestratégicos y si el rey de Marruecos, con la decisión de congelar las relaciones con Venezuela, se beneficiará del apoyo americano para seguir desafiando la comunidad internacional.
En todo caso, sea cual sea la evolución de los acontecimientos, el pueblo saharaui no se dejará impresionar y es capaz de convertir la región en un brasero si no se respetan sus reivindicaciones.